sábado, 4 de agosto de 2007

Capítulo II

Los ojos se me estaban cerrando, debían de ser como las 5 de la mañana. Edy seguía pegado al teléfono, disparando en el idioma Shakespeare y tratando de convencer a un distante posible comprador. Yo no podía mas y me dolía desde la cabeza a los pies (literalmente pues la gorrita de los Yankees y los Nikes no eran mi talla, pero eran un regalo de mi nuevo “amigo” y no quería lucir desagradecido ni alardoso haciéndome el de la “pata” grande). Ya había llegado al final de mi lista y al último tipo que contacte, un holandés de nombre impronunciable, y de verdad que era casi obsceno el nombre, no se vayan a imaginar que estoy con la desconfianza de siempre y no quiero dar información, pues bien digamos que a este Piet Heyn moderno (y los que no saben quien fue Piet Heyn busquen en Google y no jodan!) con una compañía en Ámsterdam en el negocio de importación de frutas tropicales, este humilde servidor le había acabado de vender 50 toneladas de …prepárense que esto se esta poniendo bueno: mangos del Caney! Si, si los mismos del famoso pregón. El tipo quería ver una muestra primero antes de concretar la transacción y ya yo sacaba cuentas mentalmente, vaya que estaba en pleno transe de “la paja mental” (Y es que puede haber otra?)…50 toneladas a unos 1000 fulas por tonelada son…a ver, chencho por chencha y guanajay por tierra…50,000 fulitas y el 10 por ciento dividido entre Edy y mime, 2,500 washingtones para el hijo de Migdalia y Arturito!. Nada mal para un ex-cazador de tiñosas! La sonrisa me llegaba de oreja a oreja cuando me asome a observar las oscuras aguas del mar Caribe desde el penthouse del hotel donde Mr. Fruta había radicado su headquarter. Y a estas alturas ustedes deben de estar diciendo… Tremendo “onanismo mental”! de que caracho esta hablando este! Y si me he saltado algunas explicaciones, pero todo a su tiempo, todo a su debido tiempo. Como dice el viejo refrán: “Vamos por partes dijo el forense!”

Edy terminó su llamada y se viro para mí con su típica expresión de “este tipo es un comemierda” y me ha tenido media hora hablando de las propiedades del aguacate en la industria cosmética para después no comprar na! Calmé a Edy dándole ánimos y diciéndole que esta noche el suertudo había sido yo, que no se ocupara para eso éramos un team, no? Desde los 5 años mi brother, desde que nos dimos tremenda entrá a trompadas por un masarreal en la merienda, desde ese día inseparables y es que las amistades verdaderas, las que duran para siempre surgen a esa tierna y pura edad del ser humano cuando un pedazo de merienda “socata” en el receso es tu vida entera! y después de todo la lista completa de empresas europeas importadoras de frutas tropicales con teléfonos y contactos “extraída” de la computadora principal de la Real Academia de Ciencias de Cuba la había conseguido él, en un complicado intercambio comercial por dos piernas de jamón, unos “shortpans” y unas camisas “bacteria” ultimo alarido de la moda en la discoteca del Comodoro, con nuestros flamantes contactos, que ahora gracias a nuestra prospera relación de negocios no se desmayaban pedaleando al trabajo en la “forever”; hasta habían cogido unas libritas de mas(¿!) y se veían en “talla” con la “coba” nueva. Por cierto eso me tenia un poco preocupado pues se estaba haciendo muy evidente que estos investigadores científicos habían aumentado su consumo nutritivo y en cualquier momento algún chivaton se iba a dar cuenta de que andaban en algo raro y siguiendo el hilo de la madeja podían dar con nosotros y los que creen que estoy exagerando solo los remito a lo que le paso a los socios de Papillón cuando le mandaban de contrabando el coquito a la celda solitaria. Claro que Papillón era todo un hombrecito y no habló, cosa que yo dudaba mucho de nuestros camaradas ingenieros. Yo estaba seguro que a la primera galleta que les sonaran dejaban chiquiticos a los tres famosos tenores en gira mundial y de ahí a que nos “chuparan” a nosotros no pasaban 17 minutos ni 17 instantes que se convertirían en una pila de “abriles primaverales” que íbamos que tener que jalar en la loma (antigua expresión sustituida por la moderna “tanque” o “talego”, todas igual de tenebrosas). Al final de la jornada no había nada que hacer pues esos son los riesgos que se corren en Cuba por desayunar, almorzar y comer como dios manda.

Hablando de jama, casi nos olvidamos que nos tocaba la “toma”, así que halamos por el “bejuco” y…si por favor dos sándwiches pero bien serviditos mi cielo, como a mi me gustan y dos pepsis bien frías…nada mas? Que lo traigas tu misma, mi diosa! Este Edy no cambia, con la misma sateria gastronómica de siempre.

Ya se vislumbraba en el horizonte la explosión de luz y color con la que nuestra preciosa isla se levanta cada mañana (apreté con la tiradita!) y nosotros con la tranquilidad del “deber” cumplido nos aprestábamos a desayunar e ir a nuestros correspondientes “gaos” para un reparador descanso, chequeando previamente que “Juana la del comité” no estuviera parada en la puerta para darnos un “recibimiento a la altura del 26”

Por cierto, que desde el día que entramos en contacto con nuestro nuevo benefactor se la “habíamos dejado en los callos” a la Minerva, que así se llamaba la gallega de la empresa mixta y consecuentemente le dijimos adiós para siempre al arroz mixto de Cubalse. Nuestra nueva vida como asociados del Frutero no tenia ya nada de “mixta”. Para que “vayan llevando carta” como habíamos progresado en los tres últimos meses déjenme decirles que en Dos gardenias, 5ta y 42, la Zaragozana y en un largo etc. de lugares “comicos” ya nos conocían por nuestros nombres de pila, pero sobre todo por las generosas propinas que dejábamos. Claro no todo es paz y concordia en la viña del señor y debo declarar con la mayor honradez que si bien mi estomago vivía los mejores momentos, mi cuello sufria bastante por la cantidad de veces que miraba para atrás para saber si me estaban siguiendo. Esta situación me tenia bastante preocupado y ya estaba considerando seriamente caerle por el "gabinete" a mi socio Robertico el psicólogo, para que me recetara algo para la paranoia generalizada que me consumía.

Edy no se sentía igual. A mi me daba envidia la tranquilidad con que ni se inmutaba cuando le decía que Juana estuvo preguntando por mi en la cuadra, y todos conocemos el estribillo: "Juana la del comité, tremenda chiva que e’” y sigue “Juana la del comité, da el cu.. por un bistec”... perdón, creo que me deje llevar por un rapto musical solariego. En fin, Edy tenía su teoría: para él, el Frutero era del “aparato” y nosotros solo formábamos parte de una operación súper secreta del gobierno. Es que no podía ser de otra forma! Y en cierto sentido tenia razón. Lo que el Frutero tenía “montado” era una operación de tal envergadura que el mismo Aristotelis Onassis, el rey de los inventos, mi ídolo, hubiera sentido la más profunda envidia. Pero yo, como buen aguafiestas, tenía mis dudas y razones no me faltaban. El solo hecho que el Frutero nos hubiera buscado para ser parte de tamaña operación me parecía un contrasentido. Edy y yo no éramos precisamente del tipo de “ciudadanos modelos” que nuestra querida “robolución” enrolaría para nada que no fuera mandarnos a joder, y no me malinterpreten, la doble moral la practicábamos como cada hijo de vecino. Lo que pasa es que no convencíamos a nadie y mucho menos a Juana. Además, como era posible que nos dieran el 10 por ciento de cada operación? Y aquí estamos hablando de “fulitas”, fulas cuya sola posesión estaba “robolucionariamente” incluida en el voluminoso código penal cubano. Claro que Edy y yo éramos la clave de la operación: fluidez en idioma gringo, y esto se lo tenia que agradecer toda la vida a mi madrina, mujer de grandes luces a la que lo único que tengo que reprocharle es que un día dijo: “la luz de alante es la que alumbra” y tomo un avión en Varadero para desaparecer de mi vida para siempre; y Edy bueno la historia de Edy es mas complicada pero digamos que lo hablaba como si hubiera nacido en “niuyolk”, además de nuestros tremendos contactos en la esfera científica (no se olviden que una buena parte de la nomina de investigadores de la Academia de Ciencias comía y se vestía gracias a estos dos mortales) que hacían fútil cualquier tramite burocrático-compañeril para obtener la clase de información clasificada que el Frutero necesitaba para “armar el muñeco”.

Sumido en mis pensamientos y preocupaciones no oí tocar a la puerta, pero Edy que estaba “partio” y bien atento si lo oyó y dando un brinco digno de Saltamayor me grito “la jeva trajo la jama!” y se abalanzó, con una mezcla de gula-lujuria, contra el picaporte como si en sus buenos tiempos del piten del barrio fuera a fildear una línea entre tercera y short… entonces no se que me pasó, creo que fue uno de esos momentos cruciales en la vida en que uno tiene una “iluminación del mas allá”, no se si fue el espíritu de Cundo que bajo de las alturas tiñoceriles para “alumbrarme” pero aguante a Edy como pude, porque el cabrón tenia hambre de verdad! y le señale la mirilla de la puerta. Edy con cara de muy pocos amigos, si cuando Edy tiene hambre no cree ni en Barbarita, la progenitora de sus días, pues bien dirigiéndome una de sus miradas accedió de mala gana a tirar un “bititi” por el huequito antes de abrir… y Oh Desastre allí estaban! Los dos tipos con la cara de hijos de puta mas fea que haya visto en mi vida! La parca había tocado a nuestra puerta con sonido de Sinfonía nº 5 de Beethoven y nosotros detrás de la puerta sin saber que hacer! Y la mierda corriendo! (continuará)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

yo conoci a un frutero en cuba pero termino en candela a ver como termina tu historia

Medea dijo...

bueno, para darle emocion esta bueno el capitulo, pero no has soltado ni un tantico asi... de cualquier manera andas por aca... asi que el final de la historia ya se puede dar someramente por conocido...

sigue... que ya somos mucho mas que dos...

Blogger dijo...

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